El país se encuentra próximo a la segunda vuelta de la elección presidencial y la propaganda política ya se ha tomado las calles. No es extraño encontrar panfletos, palomas y carteles con alusión a algún candidato o candidata, fabricados de materiales altamente dañinos para el medio ambiente que en su mayoría irán a parar a basurales. Esta situación la vivimos también con las pasadas elecciones de parlamentarios y la primera vuelta presidencial. No obstante, teniendo en cuenta el contexto de crisis ambiental que atraviesa el país, ¿es posible hacer una campaña más sustentable?

Por Francisca Bórquez y Daniela del Solar

 Imagen propia

Durante el periodo electoral es común ver las calles atestadas con palomas y encontrarse en el suelo volantes de algún candidato a algún cargo político. Sin embargo, hoy en día crece la preocupación por la contaminación que estos elementos generan en el medio ambiente, dado que la mayoría de estos termina en vertederos y son hechos en gran parte de materiales no compostables ni reciclables como el PVC. Frente a esto, es que en algunos sectores políticos se han levantado candidaturas que muestran la posibilidad de llevar a cabo campañas más sustentables.
Tal es el caso de la excandidata a diputada de Tarapacá por Revolución Democrática, Camila Castillo, quien se propuso hacer una campaña con compromiso carbono neutral, es decir, mitigar las emiciones de CO2 usando materiales reciclables en sus palomas y plantando árboles al final de su campaña como compensación del impacto que esta haya generado en el medio ambiente.

Imagen propia

No obstante, dado el alto costo que tienen en la región de Tarapacá los materiales sustentables para la fabricación de volantes, a raíz de la poca disponibilidad que hay de estas opciones más amigables con el medioambiente en la región, la excandidata utilizó el clásico papel couché para producir un total de 60.000 volantes; los que después fueron parte del cálculo de la huella de carbono que dejó el ejercicio de su campaña. Aquella que también consideró viajes en auto y avión (gasolina), el PVC utilizado y las palomas fabricadas. Huella que en total sumó 6.174,41 kilos de CO2 y que se compensó en un reciclaje de plástico, celulosa y metal, que sumaron en total 258,85 kilos de CO2 compensado, más 0,44 árboles.

Por otra parte, otro candidato que está realizando una campaña que busca ser sustentable es el candidato presidencial por la coalición Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, quien junto con su equipo decidió no utilizar palomas y fabricar volantes con papel biodegradable y sin tinta, que cumplen con un doble uso de marcadores para cuadernos, pieza o ropa.


Imagen: Facebook

Si no puedes ver la infografía apreta el link:  https://infogram.com/campanas-sustentables-1h7g6k0eqgrdo2o?live

Pese a que cada vez se hace más evidente el daño medioambiental que generan las campañas electorales, tanto en su desarrollo como en el periodo posterior a su finalización, no existen leyes que regulen dicha problematica. Sin embargo, actualmente se encuentra en discusión el proyecto de ley que prohibiría el uso de plásticos no compostables de un solo uso en estos procesos. Iniciativa con la que Macarena Guajardo, Directora de Fundación Basura, indicó no estaban de acuerdo mediante un comunicado en su página web, dado que para ellos es más importante buscar reducir el número de estos elementos propagandísticos que cambiar el tipo de material. Además, destacó que junto con el impacto medioambiental, se encuentra la contaminación visual que elementos como palomas y carteles provocan en la sociedad.

A continuación la línea de tiempo del proyecto de ley que prohibiría el uso de plásticos de un solo uso en campañas políticas.

Si la línea de tiempo no carga se puede revisar en el siguiente link.

Reportaje en Ivoox: