Este jueves 4 de septiembre, la Vino Tinto y la Albiceleste se enfrentarán en el que será el último partido oficial de La Pulga como local. El estadio Más Monumental, casa del Club Atlético River Plate, llenará sus tribunas con cerca de 85.000 aficionados que irán a despedir al ocho veces balón de oro.
Por Franco Grillo
Hoy Venezuela y Argentina se verán las caras en un duelo marcado por la despedida de Lionel Messi ante su gente. Un estadio Monumental colmado se prepara para presenciar el último encuentro del rosarino como local.
La selección dirigida por Lionel Scaloni ya aseguró su clasificación a la próxima Copa del Mundo. Se ubica en la primera posición de la tabla con 35 puntos, a diez puntos de Ecuador y Brasil. Dada esta circunstancia, el técnico buscará probar talentos jóvenes en estas últimas dos jornadas contra Venezuela y Ecuador. Valentín Carboni, Claudio Echeverri, Julio Soler y Juan Manuel López son algunos de los nombres que llamaron la atención en la convocatoria albiceleste. Ahora, la duda es si Scaloni apostará por el reemplazo generacional, o buscará mantener la base del plantel que alcanzó la gloria en Qatar 2022.
Por su parte, la selección venezolana se jugará la vida en Buenos Aires para tratar de asegurar su clasificación directa a la próxima Copa del Mundo. De lograrlo, marcaría un precedente histórico, al ser la primera vez que la Vino Tinto diga presente en el torneo de selecciones más importante del mundo. Vale aclarar que esta Venezuela no es la que en el pasado acostumbraba a cerrar la tabla clasificatoria, se trata de un equipo mucho más competitivo, que recibe menos goles y ha sabido competir de igual a igual con las selecciones más fuertes del continente, consiguiendo valiosos puntos contra los tres grandes: Brasil, Argentina y Uruguay.

Fuente: Olé.com.ar
A pesar del buen momento que están pasando ambas selecciones, el foco del encuentro estará en el capitán trasandino. Leo Messi se despide a lo grande de su gente, respaldado de dos títulos de Copa América, la Finalissima obtenida contra Italia y el trofeo más importante de su carrera, la Copa del Mundo obtenida en Qatar 2022. No obstante, la carrera de Lionel en su selección no siempre fue fructífera, al contrario, el seleccionado argentino fracasó estrepitosamente en las Copas del Mundo de 2006 y 2010, las dos primeras de La Pulga. En ese mismo periodo de tiempo, la albiceleste fue aplastada por Brasil en la final de la Copa América 2007, decepcionó en la edición de 2011 y luego perdería tres grandes finales de manera consecutiva, contra Alemania en Brasil 2014 y las dos finales de América consecutivas contra la selección chilena. Estos tres últimos fracasos tuvieron como principal señalado a la entonces estrella del Barcelona, quien incluso llegó a renunciar al cuadro nacional, asumiendo la culpa por el mal pasar de su selección.
“Es increíble, pero no se me da, se acabó para mí la selección”.
– Lionel Messi post final de Copa América 2016.
Poco tiempo después, y tras una movilización masiva de hinchas que rogaron por la vuelta del 10, Messi volvió a vestir los colores de su país. Y lo hizo a lo grande, clasificando a Argentina de manera agónica a la Copa del Mundo de Rusia 2018. Tres goles contra Ecuador que sellaron la remontada y clasificación en la última jornada de las clasificatorias. Cerrando la boca a todos los que decían que no aparecía en los momentos más importantes. Pero el éxito todavía no estaba por llegar. En Rusia 2018, el combinado argentino dirigido por Jorge Sampaoli tuvo un pésimo papel en fase de grupos, empatando con Islandia y clasificando de manera casi milagrosa en el último partido contra Nigeria. Finalmente, cerrarían su participación en octavos de final, cayendo por 4-3 ante la campeona de esa edición, Francia.
La redención internacional de Leo Messi arrancaría en 2021, con la conquista de la Copa América. Una edición particular del torneo, sin público, en la que Messi demostró todo su talento, consagrándose como mejor jugador, máximo goleador y máximo asistidor de la competencia.
Sin embargo, la prueba de fuego sería Qatar 2022, la que muchos consideraban era la última bala de la carrera del jugador. En esa copa, un Messi maduro, de 35 años de edad, guió a su país hasta la gloria. Se vio una versión de él con mucho más liderazgo y carácter, además de goles y premios al jugador del partido en todas las fases eliminatorias, incluida la gran final contra Francia. Fue premiado con el balón de oro del torneo y un gol lo separó de Kyllian Mbappé como máximo anotador. La leyenda de Lionel en Argentina ya había sido escrita.
Luego, en 2024, la Albiceleste se presentaba como la principal favorita a llevarse la Copa América celebrada en Estados Unidos, y no decepcionaron. Campeonaron contra Colombia en Miami y terminaron de consolidarse como la selección más fuerte de la actualidad.
Ahora, Lionel se prepara para jugar el último gran torneo de su carrera profesional, la Copa del Mundo del año 2026. Ya sin la presión de cargar con el equipo en su espalda, ni de romper la mala racha en finales, el 10 dará sus últimos pasos con la celeste y blanca en México, Canadá y Estados Unidos. Pero esta vez acompañado de una selección con ADN ganador, que mezcla el hambre y el talento de jugadores jóvenes con la experiencia de futbolistas como Otamendi, Cuti Romero o el Dibu Martínez.
Con Messi jugando sus últimos minutos en suelo argentino, la Albiceleste mira al futuro: la era del recambio comienza, pero la huella del 10 será imborrable.
