A sus 22 años, Martín Kiings ha logrado lo que muchos sueñan: trabajar en animes de renombre mundial desde Chile. En nuestro primer programa nos contó cómo pasó de proyectos autodidactas a colaborar en producciones como DanDaDan y Boku no Hero Academia Vigilantes.

Por Aline Bergen

En el primer capítulo de nuestra nueva temporada en Estación Asia, recibimos a un invitado que está haciendo historia: Martín Reyes, más conocido como Martín Kiings en todas sus redes sociales, un animador chileno autodidacta de solo 22 años que ha trabajado en series icónicas del último tiempo como DanDaDan, Boku no Hero Academia Vigilantes y Ranma ½.

En los estudios de Radio UC, Martín nos contó en exclusiva cómo pasó de subir animaciones a redes sociales a recibir un correo en japonés que lo llevó a trabajar en la industria más competitiva del mundo. “Al principio pensé que era spam”, confiesa entre risas, recordando su primer proyecto: colaborar en la producción animada de Nier Automata.

Participación de Martín como animador clave en Blue Lock

Martín destaca que entrar a la industria no es lo más difícil: “Lo complicado es mantenerse en producciones top”, asegura. Aun así, su talento lo ha llevado a participar en animes de gran renombre, aprendiendo de un sistema japonés que prioriza la enseñanza directa sobre las jerarquías. “Cada corrección es una lección. Los directores dibujan sobre tu trabajo y eso acelera el aprendizaje”, comenta.

Además de animar, Martín ha lanzado un curso especializado que ya ha ayudado a otros latinoamericanos a ingresar a la industria. “Me llena de orgullo ver que algunos exalumnos están trabajando en Japón. Cumplí una meta”, afirma.

El éxito de Kiings es una inspiración para animadores chilenos que sueñan con traspasar fronteras. Con su historia, demuestra que el talento, el esfuerzo y la perseverancia pueden abrir puertas incluso en una de las industrias creativas más exigentes del mundo.

Con tan solo 22 años, Martín ya ha dejado huella en la industria de la animación y, además, ha inspirado a nuevas generaciones de animadores chilenos. Sobre su reciente curso para aspirantes a animadores, él comenta: «Siento que sí fue un aporte como bien grande, sobre todo cuando no había nada.» Sin duda, su experiencia demuestra que el talento chileno puede llegar lejos, incluso a las producciones más prestigiosas de Japón.

Escucha la entrevista completa con Martín Kiings y descubre más sobre su camino hacia la animación internacional.