A las 19hrs en campus Casa Central, comenzó la ceremonia de cambio de mando de la Consejería Superior, en la que Matilda Aldunate de Solidaridad hizo el traspaso del cargo a Exy Garay, consejera electa por la Nueva Acción Universitaria (NAU). Garay asume el cargo por el periodo del año 2026, luego de un año en que Solidaridad tuvo el mando de la FEUC y CS, interrumpiendo los 7 años seguidos del NAU en el poder.

Durante el discurso, la consejera reconoció la presencia de un desafío institucional que requiere de un trabajo colectivo, en medio de un contexto que calificó como «cada vez más individualista, donde prima el egoísmo y el velar por uno mismo», además subrayó que «la colectividad es revolución».

Garay enfatizó la necesidad de adoptar una postura de servicio y cercanía dentro de la universidad, rechazando el modelo tradicional de autoridad distante y asegurando que ella no ha sido así, proponiéndose como «esa compañera que se ha caído en el patio, la que ha pasado vergüenza, la que tiene problemas de salud mental y no tiene miedo de decirlo».

El discurso incluyó llamados a revitalizar la participación política, sumado a un mea culpa de por no saber canalizar las inquietudes del estudiantado, con el fin de superar el desencanto estudiantil, recalcando la importancia del trabajo en conjunto de los movimientos para la comunidad universitaria: «La política cambia vidas. Hacerse parte es importante, y es nuestra responsabilidad lograr que la gente se involucre y que generemos los cambios que esta universidad necesita». Asimismo, hizo énfasis en el valor del diálogo y la democracia como herramientas necesarias para la transformación.