La directiva saliente destacó la apertura al diálogo, la presencia de una federación de derecha en la UC y marcó un cierre con referencias a la política nacional y al rol de la fe en la vida universitaria.
Por: Constanza Mora Acevedo.
En una ceremonia marcada por el balance político y el simbolismo institucional, Solidaridad dejó este viernes 14 de noviembre el liderazgo de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC) tras completar el primer periodo de su historia al mando de la organización.
La directiva de centroderecha asumió en 2025 luego de una elección considerada histórica por poner fin a los siete años de liderazgo de la Nueva Acción Universitaria (NAU), movimiento que ahora vuelve a encabezar la federación.
Durante su discurso de despedida, el presidente saliente, Jean Bertrand “Tatán” Joublan, afirmó que el sello de su gestión estuvo en intentar recomponer la vida política interna y renovar la relación entre la federación y los estudiantes. “Buscamos hacer las cosas distinto, y pudimos, con humildad, impactar en la vida de una comunidad que se sentía fragmentada y vacía de sentido”, sostuvo.
El tono político también marcó la intervención. Joublan destacó el impacto que tuvo la llegada de Solidaridad en la cultura interna de la UC, haciendo un llamado a seguir respetando la diversidad en la política universitaria. “Con esta entrega, seguimos cultivando una cultura democrática en la que es posible que pueda existir cierto pluralismo, y que pueda existir una federación de derecha aquí presente, algo que es impensable en otras universidades”, señaló.
El dirigente incorporó referencias a debates de política nacional y a la visión valórica del movimiento, especialmente al aludir a causas vinculadas a la defensa de la vida que está por nacer y al rol que, a su juicio, debe cumplir la fe en la formación pública de los estudiantes. El mensaje incluyó guiños explícitos a la identidad católica de la institución y a la convicción de que la acción política debe estar acompañada por principios religiosos, una línea que Solidaridad ha mantenido desde sus orígenes.
Joublan reivindicó el carácter histórico del periodo que concluye, destacando que Solidaridad logró instalar una nueva forma de liderazgo y consolidar “una causa al servicio del estudiantado”. Aseguró que la gestión buscó aportar desde la responsabilidad pública, la construcción comunitaria y una mirada trascendente de lo político.
El cierre estuvo marcado por una referencia explícita a los pilares religiosos y patrióticos del movimiento. “Nos vamos hoy con la alegría del deber cumplido, de haber aportado a Dios, a la Patria y a la Universidad”, finalizó, antes de entregar oficialmente la conducción a la mesa entrante de la FEUC.
