Fuente: Travel trade journal
Mientras en Santiago el otoño se instala con días fríos, al otro lado del mundo, en Tailandia, las calles de ciudades como Bangkok se llenan de agua, música y multitudes. Cada abril celebran el Songkran, su Año Nuevo tradicional, una festividad que mezcla rituales con una de las celebraciones más caóticas y masivas del planeta.
Desde el día 13 de abril, nadie en Tailandia está seco. En la calle Khao San, en Bangkok, el agua va por todos lados, en todas direcciones. Pistolas, baldes, mangueras: cualquier objeto sirve para mojar al otro. No importa si eres turista o local. Si estás ahí, entras en el juego.
Así comienza el Songkran, la festividad más importante del calendario cultural tailandés. La palabra “Songkran” proviene del sánscrito y significa “avance” o “transición”, en referencia al paso del sol por Aries, marcando el inicio de un nuevo año. Los orígenes de esta festividad se remontan a tradiciones hindúes y budistas que se consolidaron en períodos como el Imperio jemer y el Reino de Ayutthaya, desde el año 801 D.C.
Esta festividad se celebra luego de la cosecha del arroz y representa un momento de renovación, reunión familiar y conexión espiritual. Oficialmente dura 3 días, desde el 13 al 15 de abril, que son considerados como festivos nacionales. El primer día se suele dedicar a la limpieza de hogares y lugares públicos, como templos y escuelas, para alejar la mala suerte.
El día 14 se conoce como Wan Nao, donde la gente prepara comida y ofrendas para ir a entregarlas al siguiente día a monjes y templos. También se rinde homenaje a los mayores, donde los jóvenes preparan agua de rosas y jazmín para lavar los pies de sus padres en una ceremonia llamada Rot Nam Dam Hua, y los padres bendicen a sus hijos con guirnaldas de jazmín.
Ya en el tercer día, el 15 de abril, las personas visitan los templos para ofrecer ropa y la comida preparada a los monjes, quienes luego rezan por ellos. Aunque este evento en Tailandia es el más reconocido, en países vecinos como Laos, Camboya y Myanmar, hay tradiciones y celebraciones similares.
Guerras de agua como parte de la tradición
El agua cumple un rol central en este año nuevo, ya que verterla es una manera simbólica para representar la purificación, respeto y buenos deseos para el año que comienza. Es común rociar agua sobre estatuas de Buda o sobre las manos de personas mayores, como una forma de pedir bendiciones.
También se utiliza para las famosísimas guerras de agua que atraen a miles de turistas para formar parte de ellas. Las tranquilas calles se convierten en un campo de batalla donde la gente se prepara junto a sus dispensadores de agua y piscinas inflables para mojar a cualquier persona que pase cerca suyo. No importa si estás preparado o no, si sales a la calle en esas fechas vas a volver empapado.

Fuente: Global Komunika
Hay comerciantes en cada esquina que venden pistolas de agua o cobran por rellenarlas. La policía cierra también algunas calles para facilitar la batalla. Pero mojar a mayores o monjes está prohibido.
Si bien, estas batallas pueden parecer caóticas, son una expresión de alegría y cultura de la comunidad y desde el año 2023 la fiesta del agua se incorporó en el listado de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Las instituciones educativas, las agencias gubernamentales, los medios de comunicación y los astrólogos tailandeses desempeñan un papel importante en la preservación, promoción, transmisión del conocimiento y la sabiduría relacionadas con Songkran, porque disfrutar de esta festividad no depende solo de participar en la fiesta, sino entender cómo funciona la cultura en Tailandia durante esos días
