Durante las últimas semanas hemos tenido cambios muy sonados en las altas esferas del fútbol nacional. Tanto Colo-Colo como la Universidad de Chile tuvieron modificaciones en sus juntas directivas que sin duda dejaron diferentes emociones y en algunas más dudas que certezas.

Por Rodrigo Paredes

Este mes de abril marcó un hito en la administración del club azul con la salida definitiva de Michael Clark de la presidencia y la conformación de una nueva mesa con nombres de alto perfil a nivel tanto político como empresarial.

En primer lugar, Cecilia Pérez ha sido ratificada como la nueva presidenta de Azul Azul. Se convierte así en la primera mujer en liderar la concesionaria. Aunque el nuevo directorio también se destaca por la entrada de figuras con un destacado peso a nivel público y mediático:

Como José Miguel Insulza, el exsenador y exministro se integra al bloque «Romántico Viajero», y su llegada se interpreta como un contrapeso interno y un refuerzo para las gestiones institucionales relacionadas con el estadio. Juan Francisco Aylwin también en una nueva incorporación a los altos mandos del cuadro azul. Hijo del expresidente Patricio Aylwin, quien llega para reforzar el equipo de confianza de la nueva presidencia.

Otro de los nombres más sonados que integrarán la directiva de Azul Azul será Pablo Silva. Quien regresa a la mesa directiva tras haber ocupado cargos ejecutivos en el pasado. Con esto, según las últimas actualizaciones, la mesa quedó compuesta por 11 integrantes:

Cecilia Pérez asume la presidencia, mientras que José Ramón Correa toma el cargo de vicepresidente. Y como directivos, Andrés Weintraub y Héctor Humeres serán los representantes de la casa de estudios Universidad de Chile, Juan Francisco Aylwin, Cristian Aubert, Roberto Nahum, Miguel Luis Berr, Aldo Marín y Pablo Silva completan la mesa directiva del elenco azul.

Fuente: En Cancha

Junto a la nueva dirección se mantienen desafíos que han ocupado al entorno del elenco universitario durante años, y sin duda uno de ellos es el ansiado estadio propio.

Ante esto, José Miguel Insulza explicó que no se trata únicamente del financiamiento, sino también de factores externas y mencionó que “siempre esto se hace en sociedad con alguien, y creo que el problema es el mismo dicho de dos maneras: el lugar donde se pueda hacer y la hinchada. La hinchada de la ‘U’ es una sola, alegre y entusiasta, pero hay una cantidad importante de gente negativa que nos ha causado mucho daño”.

Este cambio de directorio también ocurre en un momento deportivo que, tras un inicio muy criticado, comienza a encontrar un alza, con respecto a cómo había iniciado el año. El equipo viene de buenos resultados en los últimos partidos bajo la dirección técnica de Fernando Gago, incluyendo la reciente goleada por 5 goles a 0 ante Deportes La Serena en la Copa de La Liga.

Sin embargo, en la jornada de hoy ocurrió un terremoto en la institución azul, puesto que El Ministerio Público llevó a cabo una serie de allanamientos que afectan directamente a la “U”.Entre las propiedades allanadas en el contexto del Caso Sartor, se encuentra el domicilio del ahora ex dueño, Michael Clark, y las dependencias del Centro Deportivo Azul (CDA).

La orden fue gestionada por el fiscal Juan Pablo Araya ante el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, con la intención de profundizar en la investigación en contra de la administradora de fondos, Sartor AGF. La fiscalía sospecha delitos de negociación incompatible, administración deslealy fraude a Ley de Mercado de Valores y omisión de ofertapública de adquisición de bienes.

Por otro lado, también hubo movimiento en la directiva de Colo-Colo, sin embargo, el cuadro albo vive un panorama muy diferente al de Universidad de Chile.

Y es que, tras la junta de accionistas llevada a cabo el 29 de abril, se consolidó el control total de Aníbal Mosa. Esto debido al retiro del bloque opositor en el directorio colocolino: el bloque Vial, quienes decidieron no re postular sus nombres a la mesa, dejando el camino libre para que Mosa tomara control total de la institución.

Y es que, con la salida de Alfredo Stöhwing y el bloque de Leonidas Vial, marcan el fin de una era de casi 15 años de división en el poder de Colo-Colo, por lo que, por primera vez en mucho tiempo, el presidente “tiene las llaves” del club.

Fuente: The Clinic

Aunque también hay importantes novedades respecto a los integrantes de la mesa de autoridad de Colo-Colo, con el retorno al club de Jaime Pizarro. La gran noticia para el hincha es su vuelta. El «Kaiser», excapitán campeón de América y exministro del Deporte, se integra al directorio con un rol técnico-ejecutivo.

La mesa quedó conformada por un total de 9 ejecutivos:

Aníbal Mosa continúa como el presidente, Eduardo Loyola el vicepresidente. Mientras que Aziz Mosa, Jaime Pizarro, Nicolás Monckeberg, Paul Fontaine, Paola Norambuena, Edmundo Valladares y Edison Marchant serán los directivos, estos dos últimos, en representación del Club Social y Deportivo (CSD).

Los desafíos que deberá afrontar esta dirección serán algunos que ya llevan tiempo en la agenda colocolina.

Uno de estos es sin duda, la Remodelación del Monumental: Con el control total, Mosa podrá tener mayor libertad de acción respecto a un proyecto muy ilusionante, que de llevarse a cabo, haría del estadio colocolino, el de mayor capacidad en el país.

La Relación con los Socios también es un tema a tratar. La integración de Jaime Pizarro y el regreso de Paloma Norambuena se leen como un intento de calmar las tensiones con el Club Social y Deportivo.

Y por último, esto puede intervenir directamente en la estabilidad financiera. Sin el bloque de Leonidas Vial como contrapeso, la responsabilidad de la solvencia económica recae exclusivamente en la gestión Mosa y su mesa directiva.