El cuarteto surcoreano se presentó en el Teatro Coliseo con un concierto sold out que combinó presencia escénica, cercanía con sus fans, EVOL, y una propuesta que desafía los límites del K-pop.
Por Carolina Retamal
Desde su debut el 7 de enero de 2025, XLOV ha recibido un gran apoyo de sus seguidores alrededor del mundo. Con un concepto que desafía las normas tradicionales de género, el grupo apuesta por un enfoque centrado en la libertad de expresión.
A poco más de un año de irrumpir en la escena del K-pop con su sencillo debut “I’mma Be”, y tras el lanzamiento de sus álbumes “I ONE” y “UXLXVE”, el cuarteto aterrizó por primera vez en Chile este viernes 1 de mayo, presentándose en el Teatro Coliseo ante un público que llevaba meses anticipando su llegada.
Desde temprano, las afueras del recinto comenzaron a transformarse en un punto de encuentro. EVOL, nombre de su fandom, se reunió en filas que rodeaban el perímetro, en una espera que se convirtió en una experiencia colectiva: intercambios de photocards, dulces y distintos freebies por parte de los mismos fanáticos, una dinámica característica de su cultura. A esto se sumó la entrega de un banner —cartel diseñado por fans para ser levantado durante el concierto— por parte del fanclub chileno con la frase “XLOV makes chilean hearts go Biii:-P» (“XLOV hace que los corazones chilenos hagan Biii:-P»), que anticipaba uno de los momentos significativos de la noche.
A las 20:10 horas, Wumuti, Rui, Hyun y Haru subieron al escenario desatando una euforia inmediata. Sus vestuarios —una fusión entre lo urbano Y2K y el estilo de uniforme escolar— reforzaban su identidad visual. La apertura estuvo a cargo de “Rizz“, su exitoso lanzamiento de noviembre del 2025, trasladando a los asistentes a una atmósfera de seguridad y seducción, elementos que reflejan su carisma.
En una de las primeras pausas del show, el escenario se transformó en una pasarela: cada integrante tuvo su momento individual de presentación, donde posteriormente se desplazaron con actitud para exhibir sus vestuarios frente a sus EVOLs.
El recorrido continuó con “I’mma Be”, canción que conectó directamente con los inicios de XLOV. Fue en ese momento cuando ocurrió la icónica voltereta de Rui en la coreografía, ejecutada con delicadeza y una fluidez característica de ella, dejando a todos asombrados por su perfecta precisión.
El espectáculo también incluyó presentaciones en duplas que permitieron explorar las múltiples facetas del grupo. Rui y Haru desplegaron una energía más intensa con “Hit & Run” de Francis Novotny, demostrando dominación con los movimientos y precisión coreográfica. Posteriormente, fue el turno de Wumuti y Hyun con “Weight in Gold” de Gallant, donde lo vocal tomó protagonismo.
La energía volvió a elevarse con “BIZNESS”, en un teatro inmerso por la vibra del hip-hop y el baile urbano que hizo sacudir sus faldas, tal como lo replican en la coreografía.
La noche también fue enriquecida por interpretaciones propias de canciones de otros artistas. Entre ellas, “Move” de Taemin envolvió el escenario en un ambiente sensual e íntimo, con una coreografía que se alinea a su propuesta andrógina y de desafiar las normas tradicionales. A esta lista se sumaron los covers de “Pink Venom” de BLACKPINK y “Angel Baby” de Troye Sivan, demostrando su versatilidad y una capacidad para adaptarse a distintos estilos, incluso fuera del K-pop.
Canciones como “Scent” y “Dirty baby” reforzaron el carácter seductivo del repertorio. Fue tras este último tema donde los integrantes desafiaron al público a hacer una “dirty pose” (pose atrevida), invitando a replicar poses traviesas. Fans tanto de cancha como de plateas tuvieron la oportunidad de ser elegidos para enseñar su “dirty pose” del momento.
El ritmo del concierto encontró un punto emotivo con “1 of LOV”, una canción que apeló a la emoción y al amor. Le siguió “Drip Drip” y “Kiss and say goodbye”, consolidando un clima donde varios celulares se guardaron y los brazos del público se movían de lado a lado acompañando la melodía.
Fue en ese contexto donde Wumuti, líder del grupo, se sinceró: “La verdad es que es muy hermoso poder venir a verlos aquí a Chile, pero también estuve un poco preocupado, porque la gente que está tan lejos, ¿conocerá a XLOV?”. La respuesta fue inmediata. El teatro completo comenzó a corear “olé, olé, olé, olé, XLOV, XLOV”, en un canto que los propios integrantes siguieron.
El concierto estaba llegando a su fin, solo quedando dos canciones en la lista. Los icónicos temas “1&Only” y “Biii:-P” marcaron la despedida. Fue durante esta última que el proyecto preparado por la fanbase cobró sentido, donde cientos de banners se alzaron para despedir a su grupo favorito. Los miembros no tardaron en reaccionar, estaban asombrados y conmovidos por el cariño del público chileno, respondiendo con un “los queremos” en un español impecable.
Con el paso de XLOV por Chile y Latinoamérica con su gira “2026 XLOV Latam Tour”, se evidencia el alcance global de su propuesta que va desde lo musical a la construcción de una identidad inclusiva.
