La música chilena celebró su doceava edición de los premios de la SCD en dos ceremonias que dejaron a Candelabro como gran ganador de la noche, a Mon Laferte con doble distinción pese a estar ausente, y a Alanys Lagos como la artista que se ganó al público.

Por Bruno Rosales

Dos noches, dos escenarios y un retrato de cómo suena Chile en este momento. Los Premios Pulsar 2026 repartieron sus galardones entre el jueves 4 y el domingo 7 de junio, con una primera gala en la Sala SCD Egaña y una final transmitida en vivo desde TVN. El evento, creado por la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales en 2015, se consolida año a año como el “equivalente” local de los Grammy, destacando el trabajo de la escena musical nacional durante el último tiempo.

Pero antes de los premios, hubo un contexto que marcó el tono de la noche. Ya que en la ceremonia, destacaron los mensajes de apoyo a la cultura, ante los recortes presupuestarios en esa cartera implementados por el Gobierno. Uno de los momentos más importantes, fue el pronunciamiento de Matías Ávila, integrante de Candelabro, quien cerró su discurso lanzando: «Queremos solidarizar profundamente con los secundarios que están saliendo a movilizarse por la ineficiencia del gobierno actual. Larga vida a la música chilena».

Sinaka cerrando los Premios Pulsar 2026

Candelabro como revelación

Si había un veredicto claro en esta edición —y sin discusión— fue el de Candelabro. La banda se llevó el premio más importante de la velada, el Álbum del Año por “Deseo, carne y voluntad», además de Mejor Álbum de Rock por el mismo disco. Un doble reconocimiento que consolida a uno de los proyectos más sólidos del rock chileno contemporáneo y que llevaba meses construyendo una reputación en vivo difícil de ignorar. La propia banda resumió la sorpresa en una declaración para Radio UC: «Impactados, nuestro álbum ni siquiera cumplió un año y estar aquí es una emoción gigante. Esperemos podamos compartir con muchas otras bandas que nos inspiraron para llegar hasta acá.»

La otra figura de la semana fue Mon Laferte, aunque sin estar presente. La artista obtuvo el premio a Intérprete Vocal del Año, sin embargo no pudo recibirlo de forma presencial debido a que actualmente está de gira. Y eso no fue todo: en la gala final del domingo también se impuso en la categoría Mejor Álbum Pop con Femme Fatale. Dos premios en dos noches distintas sin pisar el escenario.

Otros premios

Ana Tijoux y Hordatoj ganaron en la categoría Mejor Álbum de Rap, Reggae y R&B con Serpiente de Madera, mientras que Camila Moreno se llevó el galardón a Mejor Cantautora por “La primera luz». Dos nombres de trayectoria que siguen siendo referentes ineludibles de la música chilena.

En la categoría Canción del Año, el fallo fue para Cancamusa y Gepe por «Dopamina», una colaboración que resume bien el cruce de géneros que caracteriza la escena local actual.

El Premio SCD a la canción más tocada en radios fue para Joe Vasconcellos con «Las Seis», un dato que tiene su propio peso considerando que el artista acaba de celebrar 30 años del disco “Toque» del que esa canción forma parte.

Hubo también espacio para la revelación: Hesse Kassel se llevó el premio a Mejor Nuevo Artista gracias a La Brea, consolidando una carrera que venía acumulando atención desde hace meses. Y en lo popular, Alanys Lagos se quedó con el Artista del Público y con Mejor Álbum de Música Ranchera por “En desamor también se baila», confirmando que la ranchera chilena sigue siendo una fuerza real en el consumo musical del país.

Alanys Lagos, ganadora del premio «Artista del Público»

Hitos de la edición

Más allá de los premios, hubo momentos que quedaron registrados. La gala inaugural abrió con un tributo a la Nueva Canción Chilena a cargo de un cuarteto de guitarras encabezado por Horacio Salinas, histórico integrante de Inti-Illimani, quien junto a Romilio Orellana, Martín Silva y Miguel Molina interpretó clásicos como «El cautivo de Tiltil» y «Run-Run se fue pal norte».

También hubo historia en las presentaciones: la banda Decessus, liderada por la Miss Chile Ignacia Fernández, se convirtió en la primera agrupación de metal en presentarse en los Premios Pulsar. Y el término de esa primera noche estuvo a cargo de Papanegro y Pedro Foncea, quienes interpretaron «Algo está pasando», uno de los primeros temas de rap producidos en Chile.

Por su parte, el cierre de la última noche de gala, el domingo 7 de junio, estuvo protagonizado por el artista urbano Sinaka, quien fue el encargado de poner fin a la edición de los Premios Pulsar 2026 con broche de oro, encendiendo el estudio de TVN con su característico reggaetón “dosmilero”.