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Pese a que el pasado miércoles Washington y Teherán firmaron un entendimiento que establecía el cese de las operaciones militares, Irán volvió a cerrar el paso marítimo tras los ataques israelíes en el sur del Líbano y pausó las negociaciones. Teherán argumentó que la ofensiva incumplía el acuerdo, que contemplaba el fin de las operaciones militares sobre territorio libanés.
Por: Valentina Sabag Abusleme
Estados Unidos e Irán formalizaron un acuerdo de 14 puntos destinado a poner fin a las hostilidades entre ambos países y garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa a nivel mundial. El pacto preliminar, enviado por la Casa Blanca al Congreso y publicado por Reuters, fue denominado Memorándum de Entendimiento de Islamabad, y fue firmado por el presidente estadounidense, Donald Trump, y el mandatario iraní, Masud Pezeshkian.
Las gestiones diplomáticas contaron con la mediación de Pakistán, que aseguró que el estrecho sería reabierto de inmediato y que el bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes comenzaría a levantarse de manera progresiva. Sin embargo, el documento establecía el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo las operaciones en el Líbano, uno de los puntos más sensibles del entendimiento por la presencia de Hezbollah y los ataques de Israel.
Debido a los ataques israelíes en territorio libanés que dejaron al menos 47 muertos y 30 heridos, Irán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz y anunció el fin de las negociaciones con Trump.
La ventana de negociación de dos meses también buscaba resolver los temas más complejos del conflicto. Entre ellos, el cronograma para el levantamiento definitivo de sanciones económicas, el acceso de Irán a fondos congelados en el extranjero, la supervisión internacional y el futuro de su programa nuclear. En este ámbito, Teherán había reafirmado su compromiso de no desarrollar armas nucleares y aceptado que sus reservas de uranio enriquecido sean tratadas bajo supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica.
A pesar del optimismo inicial, el panorama político se vio volcado e Irán terminó con la apertura del importante paso marítimo. Asimismo, Israel y Hezbollah mantienen un alto el fuego entre advertencias tras los ataques al sur del país árabe que se desarrollaron especialmente en las poblaciones de Harouf y Haboush.
