Un nuevo paso a su título número 35 de primera división buscará dar Colo-Colo cuando enfrente este domingo 13 de septiembre a Deportes Concepción en el Estadio Monumental. El puntero llega a la fecha 23 del fútbol chileno con 14 puntos de ventaja sobre sus más cercanos perseguidores. Sin embargo, hoy la noticia es la reciente nominación a la selección chilena de la última gran aparición de su cantera: Leandro Hernández.

Por Bastián Saavedra

En un auspicioso momento de cara al fin de la temporada, con una racha de nueve partidos invicto en todas las competiciones, Colo-Colo se prepara para el primer partido de Vozinha en el Estadio Monumental. Pero aun en un momento exitoso a nivel deportivo y comercial, el equipo de Fernando Ortiz ha logrado destacar en un ámbito no siempre exento de dificultades: el cumplimiento de los minutos sub-21 impuesto por la ANFP. El último partido del equipo en Macul fue el comentado triunfo ante Audax Italiano, el 30 de agosto, y aquel encuentro reflejó una de las tendencias más destacables del 101° año de la historia del club: la influencia directa de jugadores canteranos y juveniles. Ese día, fueron titulares Gabriel Maureira y Leandro Hernández, quien anotó dos goles ese día en la victoria del cacique.

Fuente: Dale Albo

Cuatro días atrás, en el triunfo ante Unión Española, la línea de tres centrales de Fernando Ortiz estuvo compuesta por Alonso Olguín, Iván Román y Bruno Torres, quienes fueron centrales destacados en las selecciones chilenas sub-20 y sub-17 durante el año 2025; y también iniciaron desde el arranque Rodrigo Catalán, de 17 años, y Francisco Marchant, mundialistasub-20 con Chile el año anterior. Junto con ello, la política del cuerpo técnico de hacer debutar a una gran cantidad de futbolistas jóvenes ha permitido el asentamiento en el primer equipo de jugadores en posiciones requeridas por el club, como la de centrodelantero, con Yastin Cuevas y Felipe Raipán, el primer futbolista chileno nacido en 2010 en marcar un gol en el profesionalismo, quien además ha logrado anotar en dosocasiones más.

Asimismo, las decisiones de Fernando Ortiz se han visto reflejadas en el tiempo que el club ha demorado en cumplir totalmente la normativa de jugadores sub-21 durante el año. Junto al equipo de Macul, solo Huachipato, O’Higgins y Universidad de Chile han superado la cantidad de minutos requeridos para el total del campeonato (1.890). En el caso del equipo albo, dicho número había sido alcanzado ya para la fecha 19, a mediados de agosto, contrastando con los problemas que el equipo había tenido en la planificación del año 2024, aquel en que ganó su último campeonato nacional. En ese entonces, el equipo de Jorge Almirón recurrió a nominaciones a selecciones juveniles y a futbolistas como Daniel Gutiérrez y Leandro Hernández para cumplir con la regla, pero muchas veces dichos jugadores eran reemplazados en el minuto exacto en que el club alcanzaba el máximo que podía computar por futbolista cada partido (en el caso de Hernández, su condición de nacido en 2005 le permitía ese año contar doble, por lo que solo era necesario, para efectos de la regla, tenerlo hasta el 45’).

Fuente: En Cancha

Hoy, Leandro Hernández es una de las flamantes sorpresas de la nómina de Nicolás Córdova para jugar ante Canadá, Estados Unidos y México en la próxima fecha FIFA, luego de una temporada en que ha sumado 10 goles y 6 asistencias en 32 partidos disputados. Asimismo, Gabriel Maureira ha mantenido, a la fecha, la titularidad en un club que, a pesar de sus actuaciones, decidió fichar al arquero más popular de la última Copa del Mundo y reciente nominado al Trofeo Yashin del Balón de Oro, Vozinha. Será cuestión de tiempo ver si, luego de la disputa de los Juegos Sudamericanos -con Maureira por Chile- y la fecha FIFA -con Vozinha por Cabo Verde-, el arquero titular para la recta final de la temporada será uno, otro o Fernando de Paul. Pero, por sobre todas las cosas, las señales de confianza en Colo-Colo han sido lo suficientemente claras como para pensar que ahora el club, a diferencia de años anteriores, representa un escenario para el desarrollo de jugadores jóvenes que puedan ayudar a Colo-Colo en futuras Copa Libertadores y a Chile en su misión de clasificar al Mundial del año 2030.