El cuadro inglés cuestionó los fundamentos de las acusaciones en su contra, iniciando así un período de espera de doce semanas para conocer la sentencia definitiva por parte de los órganos jurisdiccionales de la máxima división de su país, con sanciones que pueden ir desde multas hasta una insólita expulsión de la principal categoría del fútbol inglés.

Por Bastián Saavedra

El pasado viernes, las redes sociales de los citizens hicieron públicos algunos de sus descargos de acuerdo a los argumentos presentados en su apelación por el caso que acusa al Manchester City de incumplir las normas financieras de la Premier League en un monto cercano a los 1.000 millones de euros, aludiendo a eventuales errores tanto de hecho como de derecho y defendiendo su inocencia en todos los cargos presentados por la organización de la primera división inglesa. “El club es inocente de las acusaciones formuladas por la Premier League y existe un cuerpo exhaustivo de pruebas irrefutables que respaldan todas sus posiciones”, afirmó en su comunicado. El club se limitó a dar mayores declaraciones al respecto, a la espera de que el proceso siga su curso normal: con la apelación ya presentada, inició un plazo de doce semanas para la dictaminar la sentencia definitiva a inicios de 2027, en virtud de la cual será posible establecer sanciones que pueden ir desde multas, deducciones de puntos y hasta la expulsión de la Premier League, sumado a la posibilidad de ser demandado civilmente por los demás clubes del fútbol inglés.

De las 115 infracciones, 54 corresponden a falta de precisión en la información financiera entregada entre 2009 y 2018 y, entre otros cargos, 35 refieren a falta de cooperación en investigaciones realizadas por la Premier League entre 2018 y 2023. En ese contexto, la gravedad de los hechos acusados radica en las prácticas que el club inglés habría hecho para falsear las cifras de sus pérdidas económicas, las cuales, por normativa de la liga, no pueden superar los 150 millones de dólares en un lapso de tres años. En ese sentido, la institución habría adulterado sus registros contables a través de patrocinios inflados, provenientes de aportes directos de sus dueños desde Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos. Durante ese período, el club realizó nueve fichajes por cifras mayores a 50 millones de dólares, tanto por jugadores que tuvieron una extensa carrera en el club, como Kevin De Bruyne y Bernardo Silva, como por futbolistas que tuvieron menores cantidades de minutos, como Benjamín Mendy y Eliaquim Mangala.

Fuente: Diario AS, Jeque Mansour bin Zahedan Al Nahyan

El proceso había iniciado en febrero de 2023, cuando el club fue acusado por infringir normas económicas que también pasaron a ser investigadas por una comisión independiente a partir de septiembre de 2024. A su vez, la Asociación de Fútbol (FA) señaló, en un comunicado lanzado este viernes, que el caso supone “implicaciones graves para la integridad del fútbol”. Junto con ello, se abre la posibilidad de que el Independent Football Regulator (IFR), organismo creado por el gobierno británico para regular aspectos del fútbol inglés, intervenga en el caso apartando a propietarios de clubes que no considere idóneos para el ejercicio del cargo. En ese contexto, resonaron las palabras del primer ministro británico, Andy Burnham, quien señaló como algo preocupante la posibilidad de “perder” a los actuales propietarios del City Group, en parte, por su contribución a la construcción de infraestructura en la ciudad de Manchester.

En el plano deportivo cabe destacar que, durante el período en que se habrían producido las adulteraciones contables por parte del equipo mancuniano, la rama masculina del club había obtenido, deportivamente, tres títulos de Premier League, incluyendo el obtenido por Manuel Pellegrini como entrenador en la temporada 2013-14. Ahora bien, las consecuencias de borrar los trofeos del Manchester City abren la puerta a definir si dichos títulos quedarán desiertos o si serán entregados simbólicamente a los equipos subcampeones. En ese caso, no solo habría tres campeones nuevos de la Premier League, como Manchester United en dos ocasiones y Liverpool en una, sino también un nuevo ganador de la FA Cup, el Stoke City, y tres de Copa de la Liga: Sunderland, Liverpool y Arsenal.

Fuente: The Sun

De cara al futuro, el peor de los casos para el Manchester City podría ser su expulsión de la Premier League, en una sanción sin precedentes en la historia de la liga iniciada en 1992. En un escenario como ese, el equipo dirigido futbolísticamente por Enzo Maresca podría solicitar su afiliación a la English Football League (EFL), la cual gestiona la segunda, tercera y cuarta división inglesa. Hasta la fecha, la mayor sanción impuesta a un club inglés ha sido contra el Everton, en 2023, cuando fueron castigados con la pérdida de diez puntos en la tabla, cifra que se redujo a seis luego de una apelación. Luego de ello, no existe una nueva instancia para que el conocimiento del caso pase a otro órgano de la Premier League, por lo que la gran opción de la institución deportiva será recurrir a la justicia ordinaria de Inglaterra. Donde aludirá a eventuales infracciones al debido proceso por parte de los organismos de la principal liga de la pirámide del fútbol inglés. Fuera de eso, el Manchester City no puede acudir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), ya que este solo conoce de sentencias dictadas por organismos con competencia internacional, como sí ocurrió cuando la UEFA le prohibió participar durante dos años en competiciones europeas en 2020.