Foto: Documental Alturas de Machu Picchu
En 1981, Los Jaivas asumieron el desafío de musicalizar los versos de Pablo Neruda y llevarlos hasta las ruinas incas. Entre las dudas iniciales, la composición y una grabación marcada por dificultades logísticas, nació una obra que trascendió las fronteras de la música chilena.
Por Kasandra Bustos
Vestidos de blanco y con la inmensidad de los Andes a sus espaldas, Los Jaivas hicieron de las ruinas de Machu Picchu el escenario de un encuentro entre el rock y la poesía. Allí, entre las antiguas construcciones incas, los músicos chilenos interpretaron los versos de Pablo Neruda que darían vida a uno de los discos que los inmortalizó: Alturas de Machu Picchu.
Luego de más de cuatro décadas, la obra continúa siendo recordada por su producción y su significativa puesta en escena en una de las siete maravillas del mundo moderno.
Una obra que estuvo a punto de no existir
Alturas de Machu Picchu fue lanzado el 8 de octubre de 1981. Lejos de la ciudad de los incas, el proyecto nació a fines de 1980 en París, cuando Los Jaivas residían en Francia y recibieron la visita del productor peruano Daniel Camino.
Camino, a quien habían conocido tiempo atrás en Buenos Aires, les lanzó una propuesta ambiciosa: musicalizar los versos de Alturas de Machu Picchu, poema de Pablo Neruda incluido en Canto general (1950), y llevar la obra a la pantalla en un especial audiovisual filmado en las ruinas incas. Aunque la idea los entusiasmaba, los músicos dudaban de estar a la altura del desafío.
“Era una trilogía increíble, bonita. Todo muy lindo, pero no nos sentíamos con los poderes, con la confianza, no sentíamos que el continente nos había dado el pase para hacer eso”, recuerda Eduardo Parra en una entrevista con Perú21.
Ante sus dudas, Los Jaivas rechazaron inicialmente la propuesta. Sin embargo, Camino insistió mediante telegramas y cartas, hasta que finalmente el grupo aceptó.
Componer desde lo desconocido
La composición y grabación del álbum se extendieron durante tres meses. En ese período, Los Jaivas debieron enfrentarse a un desafío poco habitual para ellos: crear música a partir de una obra cuya letra y estructura ya estaban definidas.
Acostumbrados a construir sus canciones desde las melodías, los ritmos y las armonías, musicalizar los versos de Neruda les exigió invertir el proceso. Esta vez, debían encontrar sonidos que dialogaran con la letra y adaptar la música a la métrica y al sentido de los poemas. Eduardo Parra fue el encargado de seleccionar los fragmentos que mejor se hilaban en una historia, cuidando no alterar ninguna palabra del poeta.
Aunque era una niña cuando se gestó el disco, Juanita Parra recuerda la intensidad con que su padre, el baterista Gabriel Parra, y el resto de la banda trabajaban en la composición. “Yo lo que recuerdo es la música (…) De ahí en adelante podían ser las 2 de la tarde, la 8 de la mañana, la 4 de la mañana y sonaba, sonaba ‘Machu Picchu’ (…) Incorporábamos la música día a día y en ese momento fue de las creaciones más intensas”, relata para Los 40.
Otro de los desafíos que se presentó ante Los Jaivas fue la distancia física con Machu Picchu. Pese a la inspiración que encontraban en las culturas ancestrales de América Latina, ninguno de los integrantes había visitado las ruinas incas antes de componer el álbum.
Esto era crucial en canciones como “La poderosa muerte” y “Antigua América”, en las que capturar la atmósfera del lugar era fundamental. Por ello, para aproximarse visualmente a ese paisaje desconocido, colgaron una gran imagen de Machu Picchu en su espacio de trabajo, utilizándola como referencia e inspiración durante el proceso creativo.
«Me vas a dejar las ruinas»
Entre el 9 y el 12 de septiembre de 1981, Los Jaivas viajaron a Perú para grabar el especial televisivo de Alturas de Machu Picchu. A casi un mes de su emisión, la banda y el equipo de producción debieron enfrentarse nuevamente a importantes desafíos, siendo uno de ellos cómo trasladar los instrumentos y equipos hasta la ciudadela inca.
El protagonista de aquel reto fue el piano de cola de Claudio Parra. Debido a sus dimensiones, el instrumento no cabía por los accesos tradicionales, por lo que se propuso pasarlo por encima de una muralla. La idea, sin embargo, encontró resistencia entre los arqueólogos que supervisaban el rodaje. “Me vas a arruinar las ruinas”, recuerda Mario Mutis que les dijeron.
Fue entonces cuando decidieron recurrir a los aires: con ayuda de la Fuerza Aérea peruana, un helicóptero trasladó el piano hasta la cima. Así, el instrumento pudo llegar al escenario donde Claudio Parra quedaría inmortalizado en una de las imágenes más emblemáticas del especial.

Foto: The Clinic
El rodaje también estuvo condicionado por la necesidad de no interferir con las visitas turísticas. Por ello, las grabaciones se concentraron en las primeras horas de la mañana y al final de la tarde, cuando había menos visitantes. Esto, según los músicos, generó una atmósfera mística e íntima.
Tras cuatro días de rodaje, el especial se estrenó el 8 de octubre de 1981 por Canal 13 y contó con la narración del escritor peruano Mario Vargas Llosa.
Un clásico latinoamericano
Cuando Alturas de Machu Picchu llegó al público, Los Jaivas aún no imaginaban la trascendencia que alcanzaría la obra. Su propuesta amplió los límites de su exploración musical y terminó por convertir el álbum en uno de los referentes del rock chileno.
Lejos de quedar anclado en Chile, el disco trascendió las fronteras y se consolidó como un clásico latinoamericano. En 2023, la revista Rolling Stone lo ubicó en el puesto 47 de su selección de los 50 mejores discos de rock latino, destacando la combinación de rock progresivo y folklore andino que define la obra.
Más de cuatro décadas después, su impacto sigue presente tanto en la memoria del público como en la mirada de sus propios creadores. En una reciente entrevista con ADN Radio, Claudio Parra reflexionó sobre el alcance de la musicalización y la posibilidad de que los versos del poeta llegaran a nuevas generaciones: “Es emocionante saber que al final, cuando están cantando la letra, están recitando la poesía de Neruda, finalmente… Un tremendo honor haber difundido la obra de Neruda”.
Actualmente, Los Jaivas celebran el legado del álbum con una gira nacional. El 22 de octubre anunciaron su regreso a Rapa Nui por tercera vez, con un concierto gratuito que extiende la conmemoración más allá del continente y reafirma la vigencia de una obra que sigue encontrando nuevos escenarios y públicos.

Foto: Ladera Sur
