Fundada en el año 2025, la agrupación Jeongsori se ha dedicado a difundir la música tradicional de Corea al ritmo del Pungmul. Con presentaciones en importantes espacios culturales en Chile, han logrado formar un puente que conecta a las distintas generaciones

Por Sofía Pacheco

Jeongsori, es un Club del Instituto Rey Sejong que surge en 2025 con la convicción de difundir la tradición coreana a través de la música, desde entonces, han tenido oportunidades de presentar su arte en diferentes escenarios. Estación Asia, pudo conversar con la agrupación sobre su experiencia importando este arte desde Corea a Chile.

Sonidos que comunican

La agrupación musical surgió gracias a la iniciativa de la directora del Instituto Rey Sejong, Jinok Choi, quien deseaba traer la tradición coreana por medio de la música. Para ello, se adaptaron lo más fielmente posible a la rigurosidad que siguen en Corea y para bautizarse, escogieron un nombre que habla de la conexión de las personas con el sonido.

El nombre está compuesto por dos palabras; Jeong es un término con un significado multifacético que busca representar un vínculo, mientras que Sori hace alusión al sonido. Loreto Marambio, encargada de redes sociales del club, explica que “Jongsori nace en su nombre buscando un vínculo que nos pueda representar y expresarle a otras personas que nos escuchan, que nuestro vínculo, nuestra unión, nuestro Jong, nuestro puente de comunicación, es el sonido, es la música”.

El equipo, si bien se dedica a transmitir música tradicional coreana, no se trata de cualquier tipo de melodía, sino que se enfocan específicamente en el Pungmul, un estilo caracterizado por el uso de instrumentos de percusiones que surge del trabajo de los campesinos, donde los sonidos producidos por los tambores se inspiraron del ritmo constante de las labores agrícolas.

Y además de lo auditivo consideran que la vestimenta también comunica. El uso de camisas completamente negras con cintas amarillas, rojas y azules se vincula a la tradición coreana que habla de la tierra, el fuego y el agua, mientras que el uso de pantalones blancos se debe a que antes los campesinos se caracterizaban por la ropa de ese color.

Un retrato fiel

El estilo musical no es lo único que se importó desde Corea, para Jeongsori es muy importante seguir rigorosamente el mismo proceso que quienes practican el Pungmul en su país de origen. Con los instrumentos, vestimenta, peinados y ensayos se busca integrar este arte milenario en Chile sin modificar ningún aspecto.  “Nosotros tratamos siempre de vernos de una manera real, como es tradicionalmente, no cambiamos nada” comenta Natalia Subiabre, directora musical de la agrupación.

Tuvieron la oportunidad de presentarse el pasado 26 de abril en el “Sour Fest” celebrado en Patronato, teniendo su primera presentación con un público numeroso y siendo un hito muy importante para ellos por el vínculo del barrio con Corea. De esa instancia, valoran el desempeñó que tuvo Jeongsori y la buena recepción del público

Otro evento en Patronato en el que se presentaron fue para el 4 de septiembre en el cambio de nombre de la Calle Rio de Janeiro a calle República de Corea. En esa ocasión asistieron varias autoridades y jóvenes, pero para ellos destacó la presencia de ciudadanos coreanos, quienes se emocionaron cuando la agrupación tocó “Arirang”, canción considerada como el himno no oficial del país, algunos incluso se expresaron con lágrimas.

Puente con Chile

Pero no solo han participado en actividades relacionadas a Corea, en la última edición de “La Primavera del Libro,” pudieron presentarse el viernes 9 de octubre, frente a un público masivo, que poca relación tenían con el país asiático, mostrando el arte del Pungmul.

Estos eventos, han dado sus frutos con difundir su labor y revelar la buena recepción que han logrado. Para los conciertos de BTS en el Estadio Nacional, Jeongsori fue con sus trajes de Pungmul, donde fueron reconocidos en la fila por una validadora de tickets y mucha gente se les acercaba a admirar la vestimenta. “Hay personas que, claro, tal vez nos han visto en alguna presentación, y también hay personas como que les llama la atención, y nos dicen que bonita la vestimenta (…) entonces fue muy bueno el sentimiento” explicó Loreto.

Para el futuro, Jeongsori busca dejar de ser solo un club y esperan poder constituirse como una agrupación profesional autogestionada. Mientras tanto, continúan preparando sus puestas en escena de la música tradicional coreana con mucha rigurosidad y estudio, siendo la siguiente, una muy importante, para el Día de la Comunidad Coreana en Chile a presentar el 7 de noviembre.