Las leyendas sobrenaturales, los vampiros y los miedos de la mente humana han marcado la literatura de terror. En su especial de Halloween del jueves 29 de octubre, Contraportada exploró las obras de algunos de sus principales exponentes y conversó con el escritor chileno Jesús Diamantino, autor de Médium. 

Escrito por: Amalia Rojas

Editado por: Martina Finkenberger Colecchio 

 

El miedo no siempre necesita monstruos para manifestarse. Una presencia inexplicable, una obsesión o incluso los propios pensamientos pueden convertirse en el origen de una historia inquietante. Con motivo de Halloween, Contraportada dedicó su emisión a recorrer distintas expresiones del terror literario y los recursos que han utilizado sus autores para despertar temor en los lectores.

 

Uno de sus grandes exponentes es Edgar Allan Poe, escritor estadounidense del siglo XIX que encontró en la psicología humana una de las principales fuentes del horror. En lugar de recurrir únicamente a criaturas sobrenaturales, sus relatos exploran la culpa, la paranoia y la pérdida de la razón. Cuentos como El corazón delator, El gato negro y La caída de la casa Usher, incluidos en la recopilación Narraciones extraordinarias, muestran cómo los pensamientos y las obsesiones pueden convertirse en los peores enemigos de sus protagonistas. 

 

Por su parte, el español Gustavo Adolfo Bécquer construyó el miedo a partir de las leyendas populares, la superstición y aquello que no tiene explicación. En su colección Leyendas, lo sobrenatural se entremezcla con el amor y el misterio. Entre sus relatos destaca El monte de las ánimas, ambientado durante la noche de Todos los Santos, donde una antigua leyenda sobre espíritus que regresan de la muerte desencadena una historia marcada por el orgullo y el temor a lo desconocido. 

 

Otra figura fundamental del terror gótico es el vampiro. Aunque Drácula, de Bram Stoker, se convirtió en uno de los principales referentes del género, el irlandés Sheridan Le Fanu publicó Carmilla en 1872, veinticinco años antes. La novela sigue a Laura, una joven cuya tranquilidad se ve interrumpida por la llegada de una misteriosa huésped. A través de la relación entre ambas protagonistas, Le Fanu combina el suspenso sobrenatural con una tensión lésbica erótica, transgresora para las convenciones sociales de su época. La obra se convirtió en un antecedente fundamental de la literatura vampírica posterior.

 

En la escena chilena contemporánea, Jesús Diamantino retoma elementos del terror clásico y los vincula con problemáticas actuales. Durante el programa, el escritor conversó sobre Médium, una novela que combina las historias de fantasmas con el misterio criminal. Inspirado por los relatos sobrenaturales que escuchaba de su abuela durante su infancia, el autor incorporó elementos del folclore latinoamericano a la figura de la médium. Sin embargo, explicó que lo más aterrador de su novela no son los fantasmas, sino la violencia que puede esconderse en personas aparentemente comunes. La misoginia digital y los discursos de la llamada «manósfera» influyeron en la construcción del asesino de la historia. “La referencia, como el caldo de cultivo para todo el terror, siempre va a ser la realidad”, señaló.

 

Pero el terror no solo se siente en palabras, sino también en dibujos, como lo demuestra el manga japonés, que ofrece otra manera de experimentar el horror a través de las ilustraciones. Junji Ito se ha convertido en uno de los principales referentes del género gracias a sus dibujos en blanco y negro, que combinan rostros cotidianos con deformaciones corporales y escenas grotescas. El autor también utiliza el suspenso entre viñetas para convertir el acto de pasar la página en parte de la experiencia. En Uzumaki, los habitantes de un pueblo comienzan a obsesionarse con las espirales, hasta que estas alteran sus cuerpos y su entorno. Por otro lado, Tomie presenta a una joven inmortal cuya belleza despierta obsesiones y comportamientos violentos. 

 

Las obras abordadas en el especial muestran cómo el terror ha evolucionado sin abandonar su capacidad de inquietar. La culpa, las supersticiones, las amenazas sobrenaturales y los peligros cotidianos se transforman en historias que invitan a cuestionar aquello que parece familiar. Una selección de lecturas para quienes buscan descubrir nuevas maneras de experimentar el miedo.