Imagen de Amanda Quiroga
El Festival Internacional de Documentales de Santiago está celebrando su vigésima novena edición, desde el 19 al 26 de noviembre, reafirmando su lugar como uno de los festivales más destacados de América Latina y una cita imperdible para el cine de lo real. Durante ocho días, el evento desplegará más de 40 funciones a través de cuatro sedes principales y una función al aire libre, junto con sus tradicionales espacios de industria, formación y una nueva versión de FIDOCS Expandido.
Por Danae Ruiz
En su esperado regreso al panorama cultural de 2025, esta nueva edición de FIDOCS se consolida como el principal espacio de encuentro, difusión y competencia del cine documental en Chile y Latinoamérica, reforzando su presencia en el centro de Santiago a través de un circuito caminable que incluirá una función al aire libre en el Paseo Bulnes y exhibiciones en sus cuatro sedes principales: Cineteca Nacional de Chile, Cine Arte Alameda – Sala CEINA, Sala K / U. Mayor y Sala Cine Centro de Extensión UC.
Imagen de FIDOCS
En cuanto a la programación, FIDOCS 29 vuelve con sus tres competencias oficiales: la Competencia nacional, que reúne a realizadores chilenos presentando estrenos; la Competencia internacional, que incluye películas inéditas fuera del circuito comercial; y la Competencia nacional de cortos emergentes, dedicada a impulsar nuevos talentos estudiantiles. También, como es tradición, el Jurado joven dará el premio a la mejor ópera prima.
Junto a estas secciones, este año el festival presentará los siguientes ejes programáticos: Focos, que aborda temas contingentes a través de la mirada de cineastas contemporáneos; Funciones especiales, con obras de directores consagrados; y Ventana Docudays UA, una muestra dedicada al Festival Internacional de Derechos Humanos de Ucrania.
Dentro del festival, la participación de la Universidad Católica no se queda atrás, ya que, año tras año, talentos jóvenes pertenecientes a la carrera de Dirección Audiovisual destacan sus trabajos a nivel nacional e internacional, como lo es Amadis T. Loyer, estudiante de la facultad de comunicaciones, y fiel representante del cine de lo real, quien participa de FIDOCS 29 con su corto experimental “Versos D’ Água”. También ha participado en la realización de diversos cortometrajes y es parte de Prisma Distribución. ‘Recuerdos (Sol)ares’, su primer corto, se exhibió en diversos festivales, entre ellos FIDOCS 2024. Actualmente está finalizando la obra ‘Terra’ y prepara su primera ficción.
Imagen de FIDOCS
Al conversar sobre lo que significa para ella participar en festivales nacionales e internacionales con proyectos tan íntimos, expresó: «Da susto igual, porque ‘Versos’ nació de un lugar realmente muy personal, y de una necesidad de enfrentarme a preguntas sobre mi identidad de género, que no las había enfrentado antes”, donde también agregó: “Creo que, hoy en día más que nunca, también es necesario ser vulnerables para contrarrestar este mundo que está tan duro, tan frío, tan distante […] necesitamos acercarnos, y para eso, hay que mostrarnos”.
A 130 años de su nacimiento, el cine sigue siendo una herramienta inagotable de imaginación y de activismo, capaz de abrir horizontes desconocidos e invitarnos, como comunidad, a reflexionar y sentir juntos en la sala oscura, donde nuestras mentes se entrelazan por un hilo invisible. El evento, contará también con sus tradicionales actividades de encuentro, formación y extensión: FIDOCS Industria, que este año incorpora la sección Foro nuevas voces y continúa con el Laboratorio de Circulación de Cortos y la competencia Docs in Progress FIDOCS + CONECTA; FIDOCS Expandido, espacio dedicado a la experimentación audiovisual; y la Escuela FIDOCS, que reúne a más de 150 estudiantes de cine y comunicación de Chile en un espacio formativo con clases magistrales, talleres y encuentros interdisciplinarios con invitados internacionales y nacionales.
“Esta edición está marcada por diversas reflexiones sobre el territorio y cómo resistimos a los conflictos más adversos, a través de la construcción o reconstrucción de imágenes e historias capaces de sobrevivir en el tiempo”.
– Antonia Girardi, directora artística de FIDOCS 29
“En un presente saturado de imágenes virales, planas y desechables, el Festival apuesta por un cine que se resiste a lo inmediato: observa, escucha y devuelve espesor a la mirada”.
– Martín Castillo, director de programación de FIDOCS 29
Imagen de Amanda Quiroga
Memorias de un festival
El 6 de mayo de 1997, con funciones en la sede del Goethe Institut de calle Esmeralda, se dio inicio al primer Festival Internacional de Cine Documental. Su fundador y primer director, el cineasta Patricio Guzmán, dijo: “Un festival de cine documental constituye un homenaje a la aventura del hombre sobre la tierra”. El primer gran hito de esa primera aventura fue la “Primera retrospectiva del Cine Documental Chileno”, que le daba relevancia a grandes filmes y autores que comenzaban a quedar quedar borrosos en la historia. Desde Láminas de Almahue (1967) de Sergio Bravo, hasta Cien niños esperando un tren (1988), de Ignacio Agüero, el festival daba cuenta de que la memoria y los derechos humanos serían dos de sus pilares fundamentales.
El año 2001 el festival comenzó a tener secciones competitivas nacional e internacional, como también muestras temáticas, retrospectivas con directores internacionales invitados y eventos de industria y formación. De esta forma, paulatinamente, el certamen fue creciendo en relevancia, gracias a una cuidada curatoría que se empeñaba en traer a lo mejor del cine documental del mundo, como también, a darle una cabida a la producción nacional que, en paralelo a la evolución del festival, iba madurando consistentemente.
Renombrado en 2003 como Festival Internacional de Documentales de Santiago (FIDOCS), el certamen luego comenzó a organizarse bajo el alero de la Corporación Cultural de Documental (CULDOC), una organización sin fines de lucro que tiene como objetivo promover el cine documental entre un público más amplio y estimular la producción cinematográfica local.
A partir del año 2007, Patricio Guzmán asume como presidente del Festival, mientras que el cargo de director lo desempeña a partir de ese año el crítico y guionista Gonzalo Maza, quien estuvo en ese rol hasta la versión del año 2012. Al año siguiente, el festival es dirigido por el investigador audiovisual Ricardo Greene; y entre 2014 y 2018 FIDOCS es encabezado por el destacado cineasta nacional Carlos Flores del Pino. Actualmente, la dirección está en manos de la investigadora y guionista Antonia Girardi, quien se había desempeñado previamente como directora de programación.
Imagen de Radio UC
FIDOCS se ha configurado como el principal espacio de encuentro, difusión y competencia del cine de no ficción en Chile y Latinoamérica, abocado a promover el diálogo, la reflexión y formación de audiencias en torno al cine documental en un sentido amplio y en permanente transformación. En esta línea la Escuela FIDOCS cumple un rol fundamental, convocando año a año a más de cincuenta estudiantes de cine que participan de actividades formativas. Así mismo, buscando representar no sólo el estado del documental actual, sino el espíritu del cine contemporáneo, la programación explora los diversos caminos del cine documental y las derivas de la no ficción, seleccionando películas, cortometrajes, instalaciones y obras donde la pregunta por “Lo real” se aborda tensionando géneros y fronteras disciplinarias.
El abono general de FIDOCS 2025 incluye acceso a todas las películas de la programación, el bolso oficial del festival y descuentos exclusivos en comercios asociados. Está disponible para su compra en fidocs.cl por un valor de $20.000 hasta el 26 de octubre o hasta agotar stock. Para información de uso y más detalles visita: fidocs.cl/abono-general .
