El pasado jueves 4 de junio, el expresidente de la ANFP Harold Mayne-Nicholls conversó con el Jugo de Pelotas en Radio UC y compartió su visión sobre el futuro de la selección, del futbol chileno y la preparación de las nuevas generaciones.
Por Vicente Brante Retamal
En junio del año pasado, Harold Mayne Nicholls, llamó la atención de quienes siguen el futbol a nivel nacional al comentar un posible plan para traer al histórico DT español Josep Guardiola como técnico de la roja. Tras la marcha de Pep del Manchester City, volvió a referirse a aquello, esta vez dejando en claro que lo propone como hincha y no como dirigente:
-“Si yo tuviera que traer a alguien, siempre optaría por traer al mejor entrenador disponible. Yo no traería a un técnico que esté dispuesto a venir, yo cambiaría la forma de ir a buscarlo”
-Y si no fuese Guardiola, ¿tiene algún otro nombre en mente para la selección?
-Más que otro nombre en mente, son los técnicos que hoy día están sin club o que puedan quedar libre a final de temporada, por ejemplo, Pellegrini o Klopp.”
Para Mayne-Nicholls, el futuro de la selección pasa por modificar la lógica con la que se buscan entrenadores. Más que centrarse en aquellos que estén dispuestos a asumir el cargo, el exdirigente cree que Chile debe apuntar a los nombres más destacados del fútbol mundial y construir un proyecto capaz de convencerlos.

Fuente: Emol
Sin embargo, el periodista y expresidente de la ANFP aseguró que el futuro de la Roja no depende únicamente de quién asuma como técnico. Al conversar sobre el recambio generacional tras el ciclo de la denominada «Generación Dorada», se mostró optimista respecto a la aparición de nuevos talentos en el fútbol nacional.
“Yo siempre he creído que hay muy, pero muy buenos jugadores en el fútbol chileno. Siempre hay muy buenos jugadores”, afirmó.
En esa línea, destacó los resultados obtenidos recientemente por distintas categorías juveniles, mencionando el título de Santiago Wanderers en la Copa Libertadores Sub-20 y la participación de Universidad Católica en torneos internacionales de menores.
No obstante, Mayne-Nicholls advirtió que el principal desafío está en la formación de los jóvenes futbolistas. A su juicio, el sistema actual prioriza excesivamente la competencia por sobre el desarrollo integral de los jugadores.
“Yo creo que ahí tiene que ser competencia formativa y no competitiva. El error que estamos cometiendo es que compiten desde muy jóvenes y a los entrenadores, dada esa competencia, se les olvida seguir formando a los jugadores”, sostuvo.
Por lo mismo, aseguró que uno de los aspectos fundamentales para mejorar el fútbol chileno pasa por fortalecer el trabajo de quienes forman a las futuras generaciones.
“Trabajaría muy fuerte en una mayor capacitación y permanente capacitación hacia los formadores”, concluyó.
Mayne-Nicholls descartó un retorno inmediato a la dirigencia deportiva, pero tampoco cerró completamente la puerta a nuevos desafíos en el futuro. Al ser interpelado sobre su presente fuera de la ANFP, la FIFA y la política, aseguró que hoy disfruta de una vida más alejada de las oficinas y enfocada en el deporte amateur, aunque reconoció que evaluaría nuevos proyectos si resultaran atractivos:
«Si es que aparece algo que sea entretenido, lo voy a tomar. Si no aparece nada voy a seguir», comentó.
Aunque descartó cualquier intención de volver a la dirigencia del fútbol chileno, Mayne-Nicholls deja clara su visión sobre el camino que debería seguir la actividad con dos elementos que, según él, serán claves para el futuro de la Roja una vez concluida la era de la Generación Dorada: apuntar a la excelencia en los cuerpos técnicos y fortalecer el trabajo formativo.
