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Ayer inició el mundial en el Estadio Azteca en México, en donde estuvo presente Shakira y otros grandes artistas para la inauguración. A pesar de las expectativas y emociones, la copa del mundo no ha quedado exenta de polémicas.
Una de las grandes controversias fue lo que sucedió con el árbitro Omar Artan, de nacionalidad somalí. Aunque es el mejor calificado del continente africano —según la FIFA—, fue deportado de Estados Unidos después de estar más de 10 horas en una celda en Miami.
«Tenía los documentos y el visado correctos. Estoy realmente decepcionado. Creo que tienen un problema con mi país», señaló Artan al medio The New York Times. Iba a ser el primer árbitro de Somalia en participar de un mundial. Según el Gobierno, Omar comparte un nombre similar al de una persona vinculada al grupo extremista Al Shabab.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se refirió a la situación: «Fue una pena lo ocurrido con el árbitro de Somalia. Una vez más, no lo controlamos todo (…) En 2035 creo que la Copa Mundial Femenina se celebrará en el Reino Unido, ¿Le parecería normal que la FIFA dictara al Gobierno británico a quién dejar entrar en el país y a quién no?».
Esto generó aún más debate, puesto que en 2023, la FIFA retiró a Indonesia como sede de la Copa Mundial Sub-20, porque no mantenía relaciones diplomáticas con el Estado de Israel, por lo que no se podía garantizar que la delegación israelí estuviera en Indonesia. En ese caso, la federación decidió aplicar una sanción económica y la revocación de los derechos de organización de un mundial que finalmente se hizo en Australia.
Finalmente, Artan no podrá dirigir en el mundial, pero al menos la confederación europea de fútbol ya lo designó como árbitro para la Supercopa de Europa en agosto.
Aunque el caso de Omar, no es el único. La selección de Irán también ha vivido problemas para entrar al territorio estadounidense. Los iraníes tienen que jugar los tres partidos de local en Los Ángeles y Seattle, pero están entrenando en Tijuana, México. Según señalaron, tendrán que ir y volver en cada partido a México.
Este mundial es histórico no solo porque es la primera vez que hay tres organizadores, sino también por todas las cuestiones políticas que han estado ligadas. Por ejemplo, en Ciudad de México, llevan semanas de protestas a solo metros del Estadio Azteca, exigiendo aumentos de sueldo para los profesores y una ayuda gubernamental para encontrar a personas que han sido secuestradas por los carteles de narcotráfico.
Por otra parte, miles de hinchas y periodistas de distintos países no han podido ingresar a Estados Unidos a pesar de contar con las visas y acreditaciones correspondientes. Entre las nacionalidades afectadas están: iraníes, haitianos, senegaleses, marroquíes, entre otros.
