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El pasado miércoles 11 de junio, falleció el cantante estadounidense Brian Wilson, a la edad de 82 años. El cofundador de The Beach Boys, y mente maestra detrás de algunos de sus mayores éxitos, dejó uno de los legados más influyentes del siglo XX, y un mensaje de superación ante las adversidades que marcaron su vida.
Por: Gabriela Cabezas
El cantante nació el 20 de junio de 1942 en Inglewood, California. Creció en un hogar abundante de música, pero marcado por un padre abusivo, quien lo dejó parcialmente sordo de un oído a temprana edad. Desde joven mostró un gran talento para las armonías vocales, que desarrolló junto a sus hermanos Carl y Dennis. En 1961, junto a su primo Mike Love y su amigo Al Jardine, formaron la banda que luego se convertiría en The Beach Boys.
Durante los años 60, Brian Wilson compuso y produjo algunos de los himnos más representativos del pop estadounidense, como “Surfin’ U.S.A.”, “I Get Around” y “California Girls”. Su estilo musical, que combinaba melodías con armonías vocales y un arduo trabajo de producción, definió el llamado “California sound”.
En 1966, Wilson lanzó el aclamado álbum Pet Sounds, considerado por muchos críticos como uno de los mejores álbumes de todos los tiempos y una influencia directa para artistas como The Beatles. Ese mismo año trabajó en el proyecto Smile, un disco experimental que quedó inconcluso durante décadas. Esto debido a presiones internas y a su deteriorado estado de salud mental. Su versión final vió la luz recién en el año 2004, con el nombre de Brian Wilson Presents Smile, y por la cual obtuvo un premio Grammy.
La vida de Wilson estuvo marcada por crisis personales. A fines de los años 60 y durante los 70, sufrió trastornos mentales, aislamiento y una tóxica dependencia a su terapeuta Eugene Landy, quien llegó a controlar aspectos de su vida personal y carrera como artista. Fue recién en los años 90 que logró romper esa relación e iniciar un proceso de recuperación, que incluyó el lanzamiento de álbumes solistas, giras y colaboraciones.
Reconocido por su genio creativo, Wilson fue incluido en el Rock and Roll Hall of Fame en 1988, recibió los Kennedy Center Honors en 2007 y es considerado una de las figuras más influyentes del pop moderno. Su estilo dejó una huella en diversos géneros, como el art pop, el indie y la psicodelia.
En sus últimos años, Wilson fue diagnosticado con demencia y un trastorno esquizoafectivo, que desarrolló luego de la muerte de su esposa, Melinda Ledbetter. Durante este tiempo se mantuvo más alejado del ojo público. Pese a ello, su influencia no disminuyó: su legado ha perdurado como un compositor y productor que revolucionó la musica pop.
Su muerte ha sido recibida con gran pena por parte de figuras célebres de la industria musical. Entre los homenajes más destacados se encuentra el de Sting, de la banda The Police, Billie Joe Armstrong, líder de Green Day, el solista Elton John y Paul McCartney guitarrista de The Beatles. Este último publicó su pésame a través de su cuenta de Instagram, y recordó con admiración su manera de componer, con un mensaje final: “Cómo seguiremos sin Brian Wilson, ‘God Only Knows’ (Solo Dios lo Sabe)” haciendo referencia a una de las canciones de la banda estadounidense.
