Foto: Facultad de Comunicaciones UC
Ante la decisión del gobierno de José Antonio Kast de no realizar un acto de conmemoración oficial por el aniversario de golpe de Estado de 1973, conversamos con el doctor en historia, Sergio Durán, para analizar los hitos en torno a esta fecha, y los diversos énfasis y avances ocurridos durante el periodo democrático (1990-2026).
Se rompe una continuidad
Con motivo de la falta conmemoración o de un acto oficial por parte del Gobierno, Sergio Durán fue claro en señalar que hay un rompimiento de la continuidad y que el patrón conmemorativo, que habíamos visto durante 36 años, se interrumpe en el primer año de gobierno de José Antonio Kast: «hay un silencio elocuente» que se condice con las posturas conocidas del presidente y sus alusiones relativamente recientes al golpe de Estado, como algunos posteos en redes sociales hace un par de años.
Respecto del rol del Estado y los gobiernos, Durán precisa que «la memoria es el pasado vivo» y que si bien, el Estado tiene un rol muy relevante y de largo plazo, existen también otros actores clave en la construcción de la memoria, y que los gobiernos deben trabajar en conjunto con la sociedad civil.
La transición y los gobiernos de la Democracia Cristiana
Patricio Aylwin, primer presidente de vuelta a la democracia, tuvo una labor particularmente compleja, considerando que el exdictador Augusto Pinochet, continuaba como máxima autoridad del ejército. En esa línea, la creación de la Comisión Rettig es un hito clave en el establecimiento de la verdad oficial: «Ya no se puede hablar de guerra interna», y las violaciones a los derechos humanos pasan a ser investigadas y verificadas por el Estado, el que a su vez, mediante la figura presidencial, pide perdón a las víctimas de la dictadura.
En el caso del gobierno de Eduardo Frei, Durán describe la situación como «ambivalente», ya que durante su mandato se produce la detención del exjefe de la DINA, Manuel Contreras, pero también se crea la cárcel de Punta Peuco, en donde pasa a cumplir condena Contreras.
En esa línea también se destaca que Eduardo Frei nunca se reúne con asociaciones de familiares de detenidos desaparecidos durante su mandato, pero a su vez elimina el feriado del 11 de septiembre.
La era socialista de Lagos y Bachelet
Con la vuelta de un presidente socialista a La Moneda, se produce un nuevo punto de inflexión en la manera de conmemorar el golpe de Estado y se abren nuevos espacios de conversación respecto de la conservación de la memoria: «La prensa, la academia, se puso más proactiva en cuanto a hablar de los hechos de la dictadura» indica Durán.
La reapertura de Morandé 80 y el «nunca más» del entonces comandante en jefe del ejército, Juan Emilio Cheyre, son parte de los hitos que marcaron ese gobierno, además del impulso que obtuvieron los sitios de memoria y la creación de la Comisión Valech, que incluyó a víctimas de privación de libertad y torturas durante la dictadura.
Sumado al primer gobierno de Michelle Bachelet, en donde destaca la creación del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, ambos períodos comienzan a consolidar la cultura del «nunca más».
La derecha vuelve a La Moneda en democracia y los cómplices pasivos de Piñera
En 2013, a pocos días de conmemorar un nuevo aniversario del golpe de Estado, el entonces presidente Sebastián Piñera, sorprende al país cuando, en una entrevista con el diario La Tercera, incorpora el términos «cómplices pasivos», en referencia a quienes participaron activamente de la dictadura desde el mundo civil.
Respecto de la representación que significa para la derecha chilena, el reconocimiento que hizo Piñera, Durán es enfático en señalar que «hoy día, se puede decir responsablemente que no. Fue una postura que lo representa, para bien, solo al presidente Piñera».
Otros dos hitos relevantes de esa administración, fueron la creación del Instituto Nacional de Derechos Humanos, iniciativa que venía recomendada por diversos organismos, y que Piñera implementó sin complejos, y el cierre del penal Cordillera, creado para que exuniformados cumplieran condenas por violaciones a los derechos humanos.
Otra de las claves que entrega Sergio Durán, es que en este periodo la conmemoración del 11 de septiembre se vuelve más amplia y ya no solo se trata de la dictadura, sino que se comienzan a sumar otros descontentos sociales, reflejados en los grupos que comienzan a aparecer en las tradicionales romerías.
Bachelet, Piñera y la continuidad de la memoria
Durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet se retoman los actos concretos de recuerdo al interior de La Moneda, con la inauguración del salón Democracia y Memoria, que fue restaurado para la ocasión y en donde actualmente sesiona el comité político que sostiene a los gobiernos de turno. El énfasis en verdad y la justicia, vuelven a ser impulsados por esta administración.
Por otro lado, en el segundo mandato de Sebastián Piñera se propondría mirar hacia el futuro, bajo la premisa de la unidad, el aprendizaje y la enseñanza, haciendo referencia a las causas previas al golpe de Estado de 1973.
Compromiso por la democracia siempre a 50 años
El académico señala que la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, se sintieron como una especie de ceremonia privada que «no logró instalar como una preocupación transversal la cuestión de la memoria, los derechos humanos y la democracia», recordando que no fue posible convocar a los sectores de derecha a sumarse abiertamente a suscribir el «Compromiso: Por la democracia, siempre».
También advirtió que en los últimos años se ha ido corriendo el cerco respecto de las expresiones negacionistas que se han vuelto más comunes y en donde no hay una condena social explícita para algunas de estas acciones.
Respecto del Plan Nacional de Búsqueda, Durán señaló que mira con preocupación cómo se han ido deshabilitando iniciativas que buscan verdad y justicia, a través de la falta de recursos para que estos organismos operen correctamente.
Para cerrar, Sergio Durán enfatizó en que la inacción en estas materias termina «diciendo mucho» y recalcó que presentar atropellos o violencias como equivalentes al terrorismo de Estado no corresponde, desde el punto de vista histórico y del derecho internacional, en referencia a las declaraciones que hizo el actual presidente José Antonio Kast durante la mañana del presente 11 de septiembre.
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