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Tras siete años de ausencia, el histórico trovador cubano Silvio Rodríguez regresa a Chile con un concierto íntimo y conmovedor, marcado por la presencia de Michelle Bachelet y el recuerdo de figuras como Víctor Jara.
Por Fernanda León
“Hay un cúmulo de verdades esenciales que caben en el ala de un colibrí y son, sin embargo, la clave de la paz pública, la elevación espiritual y la grandeza patria. Los hombres han de vivir en el goce pacífico, natural e inevitable de la Libertad, como viven en el goce del aire y de la luz. Ser bueno es el único modo de ser dichoso. Ser culto es el único modo de ser libre. Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno”.
Con estas palabras del poeta cubano José Martí, extraídas del ensayo Maestros Ambulantes, Silvio Rodríguez abrió este lunes el primero de los cuatro conciertos que ofrecerá en Chile. El silencio expectante del público se quebró con la fuerza de la lectura.
Entre cálidas luces y acompañado por una banda de siete músicos y coristas, el cantautor desplegó una selección que combinó sus clásicos más queridos con canciones de su reciente álbum Quería Saber. “Ala de colibrí” fue la canción que dio inicio al show, seguido de un repertorio destacado por temas como “Santiago de Chile”, “Canción del elegido”, “Quién fuera”, “El necio”, “Ojalá” y “Ángel para un final”.
La puesta en escena no contó con pantallas gigantes ni visualizaciones digitales. Solo un juego de luces y la banda fueron suficientes para atraer la atención de un público respetuoso que lo escuchó y lo aplaudió por más de dos horas, en un Movistar Arena que reunió a cerca de 17.000 personas.
No faltaron los homenajes: recordó a Víctor Jara, a Pepe Mujica y a otros referentes de la Nueva Trova Cubana. El evento también tuvo la presencia de la expresidenta Michelle Bachelet, que asistió como invitada de honor, subrayando la conexión entre música, memoria y política que siempre ha caracterizado su obra.
Uno de los momentos más destacables de la velada fue cuando Rodríguez cautivó al público con una emotiva interpretación del clásico de Víctor Jara, “Te Recuerdo Amanda”, acompañado solo con el piano. “Fue muy sorpresivo y emotivo. Silvio Rodríguez dejó su guitarra, se paró junto al micrófono y cantó acompañado solo por el piano, y todos empezaron a cantar a todo pulmón este tema de Víctor Jara”, comentó Constanza Inostroza, una espectadora que presenció el ambiente que se vivió durante la noche del 29 de septiembre.
Imagen de Red Eyes Concerts
Antes de la aparición del trovador cubano, el encargado de abrir la noche fue Manuel García, quien deleitó a la audiencia con un show de poco más de 20 minutos, en donde interpretó canciones como “Hablar de ti”, “La danza de las libélulas” y “Barcos de cristal”. Además, su participación estuvo vinculada al estreno de “Las Nubes”, tema incluido en un proyecto tributo del cantautor chileno al ícono de la Nueva Trova.
Con más de cinco décadas de trayectoria, Silvio Rodríguez ha visitado Chile en varias ocasiones a lo largo de su carrera, estableciendo un profundo vínculo con el público chileno. Su primer concierto en el país se realizó en marzo de 1990, en el Estadio Nacional, ante cerca de 80.000 personas, en un evento que marcó su regreso tras la dictadura de Augusto Pinochet. Desde entonces, ha regresado en diversas ocasiones, siendo la última en 2018, cuando ofreció tres conciertos en el Movistar Arena.
Cabe destacar que, en esta nueva visita, los cuatro conciertos se agotaron en cuestión de minutos, reflejando la enorme expectación que genera su regreso y confirmando que se trata de uno de los eventos musicales más esperados del año.
Imagen de Red Eyes Concerts
Tras el exitoso primer show de este lunes, los próximos tres conciertos prometen mantener esa misma intensidad. Hoy, miércoles 1 de octubre, será el turno de Illapu como telonero, el domingo 5 de octubre abrirá Patricio Anabalón y el lunes 6 de octubre Nano Stern cerrará la serie. Cada presentación se espera que repita la fórmula de intimidad y cercanía, combinando los clásicos de Rodríguez con homenajes a referentes de la música latinoamericana y momentos emotivos que remiten a la historia política del país, sello distintivo de su puesta en escena.
